viernes, 2 de agosto de 2013

FLAMENCOS QUE NECESITAN VOLAR...

En el románico en general y muy especialmente en el monasterio de Silos destaca una iconografía que se repite con cierta frecuencia y que es una imagen medieval por excelencia, aunque nunca tratada con tanto acierto como en el claustro de burgalés. Me refiero a los flamencos. Aves vinculadas con el Ave Fénix, que por su gracilidad y esbeltez se sitúan como la personificación de la vida ascendente de las almas a través de las alas y, en el caso que nos ocupa, a través del picoteo incesante que ellos mismos o a sus compañeros les realizan en los artejos de las patas, símbolo de querer desprenderse de su soporte terrenal para volar hacia la divinidad.

Para más detalles consultar http://www.elgrutesco.blogspot.com.es 


Fotografía: José Vallejo, agosto 2010

Variaciones de este tema existen en los capiteles del centro de la crujía Este, pero aunque en ellos se conserva la línea general de los flamencos espirituales, aquí las cabezas se tornan en un híbrido similar a un dragón que no picotea las patas sino que enreda su largo cuello en ellas, es como si la utilizara para aferrarse a la tierra y por tanto abandonara la idea del vuelo espiritual. Otra variación es la de los flamencos afrontados que utilizan sus picos para atusar las alas de su compañero, despojándolas de parásitos y suciedad para poder emprender el vuelo. Y una última es la que sustituye las cabezas de las aves por las de machos cabríos con su correspondiente carga simbólica de lo maligno.

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