lunes, 5 de agosto de 2013

VICENTE, SABINA Y CRISTETA, SANTOS MÁRTIRES EN ÁVILA

En la Basílica de San Vicente de Ávila, en el arranque de uno de los brazos del transepto, se encuentra el cenotafio de los santos Vicente, Sabina y Cristeta. Es una curiosa edificación de finales del siglo XII obra maestra de la escultura funeraria románica que se encuentra sobrecubierta por un curiosísimo baldaquino del siglo XV, de estilo gótico.

El cenotafio, tiene forma una forma similar a la de una basílica sostenida por cuatro arcos polilobulados en los lados mayores y dos en los menores y cubierta a dos aguas, sobre las que sobresale un cuerpo más alto en el que se desarrolla de forma didáctica la narración de la persecución y martirio de San Vicente y sus hermanas, Sabina y Cristeta. La narración en forma de diez viñetas, bajo arcos escarzanos, nos cuenta cómo Vicente es juzgado por Daciano, llevado a prisión, visitado por sus hermanas, cómo son perseguidos los tres -tras haber huido-, el despojo de las vestiduras una vez apresados, el sufrimiento del martirio en el aspa que descoyunta sus miembros y la cruel muerte de los tres hermanos, aplastándoles las cabezas en una prensa. A continuación una serpiente surge de entre los cuerpos y se enreda al cuello del judío que los delató, mientras pide el perdón divino que le es concedido a cambio de dar sagrada sepultura a los tres cuerpos y erigir una primera iglesia en honor a los mártires.

Fotografía: José Vallejo, Julio 2011
Más allá de la historia de estos tres santos martires, es muy destacable la calidad plástica de la escultura del cenotafio. En la foto se ha propuesto el episodio del martirio en las aspas utilizadas para descoyuntar los miembros de los mártires, en donde se puede apreciar todo tipo de detalles, como los cepos para manos y pies y el gran dinamismo de los soldados de Daciano que visten a la usanza medieval con una larga cota de malla, sobre túnicas de tela, pero todas las escenas están repletas de expresivas imágenes como la de la elevación de las almas en el momento de su cruel muerte.

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